Transformamos la complejidad técnica en interfaces fluidas e intuitivas. Diagnosticamos puntos de fricción, simplificamos la arquitectura de información y eliminamos barreras cognitivas para tus visitantes.
Un sitio web técnicamente veloz no alcanza su potencial si la disposición de sus elementos confunde al usuario, si los botones de acción compiten visualmente entre sí o si los procesos de registro exigen un esfuerzo mental innecesario. En WebsitesIQ entendemos que la velocidad técnica y la ergonomía visual son dos caras inseparables de la misma moneda.
Nuestra consultoría de optimización UX/UI aborda de forma integral el viaje del usuario (User Journey), desde el primer aterrizaje en la página de inicio o artículo de blog hasta la compleción exitosa de un formulario de contacto, suscripción o compra en línea. Analizamos el comportamiento real de los usuarios para identificar deserciones tempranas y diseñar soluciones sustentadas en principios científicos de percepción y usabilidad.
Aplicamos las reconocidas diez heurísticas de usabilidad de Jakob Nielsen junto con las normativas modernas de diseño adaptativo para pantallas táctiles:
Verificamos que la interfaz mantenga al usuario informado en todo momento respecto de qué proceso se está ejecutando. Evaluamos estados de carga (skeletons vs spinners), confirmaciones visuales inmediatas tras pulsar un botón y mensajes de error contextuales que indiquen con claridad meridiana cómo resolver una falla sin reiniciar el formulario.
Revisamos que la terminología, la iconografía y el comportamiento de los menús sigan las convenciones estándar de la web. En el contexto argentino, auditamos que los campos de ingreso de documentos (DNI, CUIT), códigos postales y números de telefonía móvil celular respeten los formatos locales sin generar rechazos automáticos erróneos.
Con más del 70% de las sesiones originadas en teléfonos inteligentes, evaluamos minuciosamente la "zona del pulgar" (thumb zone). Los botones de navegación y acciones clave deben situarse en áreas de alcance natural sin obligar al usuario a forzar la postura de la mano, con áreas táctiles mínimas de 48x48 píxeles físicos para evitar pulsaciones erradas.
Auditamos el contraste cromático de los textos, la jerarquía de tamaños de fuente y el espaciado interlineal. Diseñar para prevenir el error es infinitamente superior a redactar mensajes de advertencia posteriores: implementamos validaciones en tiempo real y formatos guiados para minimizar deslices del usuario.
Nuestra metodología combina el criterio experto de diseñadores sénior con herramientas avanzadas de analítica de comportamiento:
Al finalizar la auditoría, entregamos un informe operativo completo con recomendaciones prácticas: